07 julio 2009 | @ Irreverens a las 18:44 | 26 (ir)reverencias
Mis fijaciones
Hay días en que me entran ganas de increpar a alguien en plena calle por cualquier – presunta –nimiedad. Pero al final nunca lo hago.
Todos tenemos nuestras obsesiones y fijaciones; temas recurrentes que deambulan por nuestra mente un día sí y otro también. En mi caso, y como muchos de vosotros ya sabéis, una gran parte de mis pensamientos y divagaciones giran entorno a la religión, el medio natural, la estupidez humana... Pero también tiendo a ocupar mis neuronas en frivolidades que no me llevan a ninguna parte. Seguramente porque son muchas las variables a tener en cuenta. Pienso mucho, por ejemplo, en el colectivo femenino (del cual formo parte pero con el que, a menudo, me cuesta identificarme).
No estoy para nada de acuerdo en que las mujeres seamos más inteligentes que los hombres. De hecho, científicamente está demostrado que nuestros cerebros son distintos y, por consiguiente, razonan y funcionan distinto. Pero ninguno es mejor que el otro. Si acaso, se complementan. [Para quien tenga interés en el tema, le recomiendo, y mucho, el libro de Louann Brizendine titulado El cerebro femenino.]
Si fuésemos realmente más inteligentes, no fumaríamos más que los varones (sólo porque nadie nos lo prohíbe y sabiendo, además, que fumar mata), ni nos moriríamos de hambre por un ideal de belleza impuesto, ni nos destrozaríamos los pies (y la columna vertebral) llevando zapatos ridículamente imposibles, ni nos pintarrajearíamos el rostro hasta parecer muñecas de plástico, ni nos operaríamos todo lo operable para auto engañarnos ante el espejo. No sé qué porcentaje de mujeres responde a este tipo de perfil, pero a juzgar por los anuncios televisivos y los productos que veo en los establecimientos, me temo que es bastante elevado.
Y ya sé que nuestra naturaleza nos lleva a ser coquetas y querer lucir “bonitas”, ¿pero qué tiene que ver todo lo expuesto anteriormente con estar y, sobre todo, sentirnos radiantes? 
Hay quien afirma sentirse orgullosa de ser mujer, pero yo no puedo. Básicamente, porque yo no elegí nacer mujer. Si acaso, me siento persona. Y, por consiguiente, como mucho puedo llegar a sentirme orgullosa de mi evolución personal y mi actitud para con los demás. Para mí, el sexo físico ha sido siempre algo secundario; algo que se me ha recordado en momentos puntuales y no precisamente para hacerme sentir mejor: las niñas llevan faldas, las niñas no sueltan palabrotas, las niñas no se suben a los árboles... las chicas no deberían viajar solas... las mujeres debemos ser comprensivas...
Sé que suena a antiguo. Pero os aseguro que a mí me lo han dicho.
[A estas alturas, más de uno y de una estará pensando que tengo un verdadero trauma por ser mujer. Ya lo confesé en su día en este mismo espacio virtual: nunca me gustó serlo y ahora simplemente lo tengo asumido. Es lo que hay.]
¿Que a qué viene todo esto? Pues a que el otro día oí decir a una “auténtica” fémina – repintada, repeinada, perfumada y que andaba taconeando por la calle al tiempo que fumaba compulsivamente y sacaba de su bolso una barrita sustitutiva de una comida – que nosotras somos más inteligentes que ellos...
Pues eso. Que casi la increpo en mitad de la calle. Pero me abstuve.
25 junio 2009 | @ Irreverens a las 16:00 | 21 (ir)reverencias
De pronto...
De pronto me siento agotada. Me pesan las piernas y la cabeza. Será el bochorno, me digo. Es probable.
De pronto me siento apática. Será que necesito vacaciones y olvidarme de que existen los ordenadores, la televisión, Internet, y hasta el teléfono. Puede ser. Al fin y al cabo, mis últimas vacaciones de más de 5 días tuvieron lugar en agosto de 2006.
De pronto (y de nuevo) me siento hastiada. No soporto más los periódicos, ni los telediarios ni la radio. Desearía encerrarme en mi concha cual almeja para poder desvincularme por completo de este mundo que ahora mismo me puede y me asquea hasta la náusea.
De pronto deseo cambiarlo todo para seguir siendo yo. Por enésima vez me cuestiono mi trabajo, mi lugar en el mundo y mi papel en esta vida que mis padres quisieron insuflarme.
De pronto no me apetece escribir en el blog. Me siento huérfana de ideas. Y si algo se me ocurre, no encuentro la forma de contarlo. O me da pereza. Será que necesito oxigenarme y vivir distinto para volver con fuerza renovada.
Será...
En cualquier caso, y por lo que pueda ser, este sábado me las piro. Estaré de vuelta en 6 o 7 días. Bueno, eso si no me pierdo del todo por la Cerdaña francesa (que tampoco me importaría, la verdad).
[Lástima que en esta época del año las montañas ya no estén así de blancas...]
;-)
15 junio 2009 | @ Irreverens a las 17:40 | 48 (ir)reverencias
See storm
outside,
now throwing themselves
against the large windows
aboard,
so aggressively,
and yet so silently,
actually so tamed
by the cosiness of the voices mumbling
inside
behind warm cups of coffee;
just like them
behaves your no-presence,
just so soundless,
and yet so powerful,
just so persistent,
and yet so fearless,
just so recklessly fighting
against this see storm
now dragging
myself
12 junio 2009 | @ Irreverens a las 13:53 | 17 (ir)reverencias
¡Larga vida a La Clandestina!
09 junio 2009 | @ Irreverens a las 18:00 | 33 (ir)reverencias
Ensalada variada
2- No voy a hablar de las decepcionantes elecciones europeas. Sólo diré que en mi humilde opinión lo único que ha quedado claro es que una notable mayoría de los europeos desea ser tan mafiosa como el impresentable de Berlusconi.
3- El verano ya está aquí. La playa de mi pueblo se va llenando poco a poco de guiris y medusas. Y la brisa marina trae consigo ese olor dulzón que desprenden las omnipresentes cremas de protección solar. ¡Vamos, que estas próximas vacaciones nos largamos a Picos!
4- De mis cinco amigas “de toda la vida”, cuatro ya han cumplido los 38 años. La quinta lo hará en poco más de 1 mes... Y yo, por más que los busco, no logro encontrarme los 37 por ningún lado.
Va un hombre caminando por el desierto y de pronto se encuentra una lámpara maravillosa. La frota y de ella sale un genio:
-Gracias por liberarme. Te concedo un deseo.
El hombre, tras pensárselo un rato, le dice:
-Deseo no ponerme enfermo nunca.
A lo que el genio responde:
-Concedido. A partir de hoy serás autónomo.
Doy fe de que funciona. Hasta sin genio.
05 junio 2009 | @ Irreverens a las 11:16 | 20 (ir)reverencias
¿A qué estamos esperando?
Esto es sólo el trailer de una película, que podéis ver aquí.
04 junio 2009 | @ Irreverens a las 16:17 | 22 (ir)reverencias

